09Nov

ENTRE AISLAMIENTO Y SOLEDAD

Miedo, dolor, angustia quizás hayas experimentado esos sentimientos. La necesidad de rodearnos con otras personas desvanece, pero la anhelas. Optas por aislarte del mundo exterior y terminas envuelto en tus pensamientos. Pareciera que fueras único, pero quisieras encajar y pertenecer a los distintos grupos sociales, sin embargo, no puedes. Esos son formas negativas en que la soledad nos afecta.

A veces, parece que es fácil y la solución es simple.  Pues es tan sencillo hablar y expresar, pero hay un abismo entre decirlo y hacerlo. Requiere valentía, voluntad, confianza para romper la barrera emocional que uno crea, es decir, se necesita esfuerzo para salir de esta zona de confort.

En Japón, más de un millón de su ciudadanía, principalmente jóvenes y adolescentes viven en tus hogares aislados. Se les conoce como “hikikomori”, personas solitarias que no tienen ningún contacto social. Muchos no salen desde casa por un periodo de 6 meses o 6 años. Los factores son diversos, por ello depende de cada persona como buscar enfrentarla.

Primero debes identificar por qué te sientes así y cuál fue el motivo que te llevo a estar ante esta situación.  Y segundo necesitas empoderarte para decidir un cambio en tu modo de vida. Lo fundamental es aceptarte, saber quién eres y ser tú mismo con las personas que te rodean.

Libera tu carga emocional, elimina la tristeza, sal de tu comodidad y arriesga a conocer nuevas facetas de ti. Incursiona en cosas nuevas como un taller de clown o arriesgarte a practicar un deporte nuevo. Hay tantas cosas en el mundo por conocer y experiencias que aún no has logrado vivir.

Otra opción es integrar una organización con tus mismos intereses, por ejemplo, un club de lectura, en el cual debatas tus obras favoritas o unirte con personas amantes del cine, para hacer críticas de tus films preferidos. En fin, hay distintos hobbies que te pueden atraer como la música, el anime, el arte, la cocina, entre otros.

Un factor importante es la amistad, pues en ella encontramos un soporte diario para desestresarnos. Simplemente con el hecho de conversar sobre la rutina de tu día, te hace sentir mejor y alivia las tensiones del trabajo, escuela, universidad, responsabilidades. Sin embargo, lo fundamental, no es lo que otros puedan ofrecerse, si no lo que sientas tú.

El aislamiento y la soledad son diferentes pero complementarios. La soledad en sí, puede ser la peor de las angustias o una manera de sentir paz y tranquilidad. Pero el aislamiento social surge cuando tu entorno te vuelve conflictivo y optas por alejarte de todo. Dejando de lado cosas preciadas para ti.

 


Fuente de imagen portada: Kenchiro75

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