22Ago

APATÍA ELECTORAL

A poco menos de dos meses de celebrarse las Elecciones Municipales y Regionales en nuestro país, la apatía electoral se hace presente.

Encuesta reciente de IPSOS. Daniel Urresti encabeza intenciones de votos; sin embargo, es alarmante la cifra de no saber por quién votar y los blancos/viciados a poco de concretarse las elecciones municipales y regionales. Fuente: Ipsos

Redactado por: Marisela Rivera M.

Por primera vez, en muchos años, se observa el desinterés de la población por saber en quién confiar su distrito o región a poquísimo de desarrollarse las elecciones municipales.

Y es que acaso esa apatía, por temas electorales, viene por defecto tras vivir día tras día una creciente crisis política que abarca a dos de los poderes del estado: el ejecutivo y el legislativo.

Las sombras de corrupción por parte del ejecutivo poco a poco van calzando y consolidándose con los testimonios de los colaboradores eficaces y las pruebas que ponen en evidencia la fiscalía.

El arduo trabajo de esta última, y su lucha sin descanso por saber la verdad, hace que el lado del ejecutivo busque nuevas acciones, que suponen “un consenso”, pero que a todas luces demuestran que es más estrategia política por seguir con el statu quo del que ya nos tienen acostumbrados.

Pues bien, es merecer de nuestra nación, o “el pueblo” que tanto gusta llamar el ejecutivo, ver acciones concretas— y no nuevas promesas como las de campaña— hacerse realidad.

Llenar el comedor de palacio de gobierno con grupos de diversos sectores pidiendo cosas como: cierre del congreso, nueva constitución, no hacen más que alimentar la división de la nación y alejarse, ellos mismos, de lo que quieren lograr: “consenso”.

Es como si ellos pidieran algo, pero no hacen lo mínimo por aportar en que ello suceda. Solo se disparan a los pies, y logran el efecto contrario. Sus mejores armas ante lo que provocan es la victimización y el populismo que, a estas alturas, ya no son convincentes.

Nadie juzga a nuestros representantes por su origen, sino por su proceder con el poder que se les ha otorgado. Por la confianza que muchos peruanos les depositaron. La otra opción frente al continuismo, que muchos pensaban en cara de los comicios electorales del año pasado.

La desilusión que provoca día a día el gobierno es porque hace poco o nada por remediar los estragos de la crisis económica mundial y sanitaria. Dando la sensación de veedores, pero no de los que toman acciones concretas para transformar las consecuencias que estas provocan en nuestra ciudadanía.

No es echar la culpa al contexto que se vive, o lo que se ha heredado por años, para protegerse de la crítica. Vivimos en un estado de derecho, y la libertad de expresión es fundamental para dar a conocer lo bueno, lo malo o lo que falta por mejorar como nación, y que rumbo tomar como país.

Si bien es cierto, ahora nos encontramos entrampados y en una encrucijada sin salida política; es justamente por esa apatía en temas electorales.

El no saber elegir bien, el no investigar, leer y/o empaparse sobre los futuros representantes de nuestro país ha pasado factura en la representación actual que tenemos. Pues, la mayoría decide el futuro de su nación. Dejar en segunda vuelta al mal menor y mayor ha sido una ruleta rusa, y la apatía cada vez más creciente y notoria.

Es deber del congreso hacer reformas ante estas situaciones. Pero ellos, también, están divididos casi o igual que el común de los ciudadanos.

Nuevamente estamos ad portas a nuevos comicios electorales faltando menos de 2 meses; y en tiempo récord algunos candidatos se están haciendo notar a duras penas en los medios. Sin embargo, se ven postulantes reciclados de las elecciones a la presidencia del año pasado, con nuevos discursos adaptados al contexto de las regiones; pero, pocas nuevas opciones que den otro panorama a lo que ya estamos acostumbrados a ver.

Lastimosamente falta poco. La ciudadanía no puede ver con notoriedad la transversalidad de las propuestas de los postulantes a las alcaldías o gobiernos regionales.

Sería bueno que los medios puedan brindar todo lo que esté a su alcance para informar bien a la ciudadanía —sin parámetros y con objetividad— sobre los diversos planes que tienen estos futuros representantes. Realizar entrevistas, debates, conversatorios, entre otras formas, en televisión abierta para que la ciudadanía pueda volver a tener esa curiosidad por mantenerse informado y, sobre todo, consciente del gran paso electoral que se tomará este 2 de octubre.

Para así no volver a cometer los mismos errores y dejar atrás esa apatía creciente en épocas de elecciones, que en vez de ser vistas como momentos históricos importantes que pueden hacer posible un cambio en nuestro país, se ven como una obligación para no pagar la multa.

No volvamos a repetir los resultados de los que escogen en un contexto complicado, porque ya los estamos viviendo.

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