07Jul

DESCUBRIMIENTO DE MACHU PICCHU

Pocos países pueden atribuir su orgullo nacional a una misteriosa ciudad inca. Machu Picchu ha sido puesto en polos, llaveros, en spots publicitarios y su imagen forma parte de la construcción de la identidad peruana.

Hoy, 7 de julio, volvemos a resaltar lo extraordinario que es este monumento arqueológico. El Gobierno del Perú decretó esta fecha como el “Día del Santuario Histórico de Machu Picchu, Nueva Maravilla del Mundo”.  Ya que, un día como hoy, fue elegida una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

Aquella designación fue hecha por el New Open World Corporation (NOWC). Empresa privada que tuvo la iniciativa de lanzar el concurso y que, a través de una transmisión en vivo en más de 170 países, le dio al Perú el impulso turístico más grande de los últimos años.

Y no se detiene allí. El majestuoso destino cuzqueño recibió el sello “Safe Travels” por parte del Consejo Mundial de Viajes y Turismo en octubre del año pasado. Y se encuentra participando nuevamente de un concurso internacional. Esta vez es la edición número 28 del World Travel Awards 2021. En donde premian a los destinos que han marcado excelencia en el último año y que son un referente mundial en la industria del turismo. Para votar puedes acceder aquí

Los primeros vestigios

“Alto arrecife de la aurora humana” fue como describió Pablo Neruda a Machu Picchu en un poema que le dedicó en 1950. Y en 1983, la ciudadela ya había sido inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial por parte de la UNESCO. ¿Pero hasta dónde se remonta el conocimiento de esta?

La historia cuenta que las exploraciones al lugar datan del siglo XIX, con el alemán Hermann Göring (1874), el explorador Charles Weiner (1880) y el italiano Antonio Raimondi (1890).

Este último, fue un investigador y catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Y se dedicó a un profundo estudio de los recursos naturales en el Perú. Estuvo tan cautivado que realizó más de 15 obras sobre sus investigaciones. En aquellas, dio a conocer sobre el guano, el salitre, las minas de oro de Carabaya y mucho más. Asimismo, realizó un gran mapa del Perú, en el cual logró señalar correctamente la ubicación de Machu Picchu.

No obstante, una inscripción en el templo de las Tres Ventanas en Machu Picchu que leía: “Lizárraga 14 de julio 1902” da énfasis a este apellido en la historia.

Su nombre era Agustín Lizárraga. Agricultor de origen ayacuchano pero dedicado al cultivo de maíz y granadilla en el valle Aobamba en el Cusco. Y en la búsqueda de tierras nuevas para el cultivo, se topó con los muros de piedra que hoy día conforman el conocido patrimonio de la humanidad.

Con el presentimiento de haber encontrado una fortaleza con mucho valor, decidió dejar su inscripción de su apellido y el año en una de las piedras.

Forzada autoría

Nueve años más tarde, Hiram Bingham viajó al Cusco. El explorador estadounidense intentó llegar a Machu Picchu en la expedición de la Universidad de Yale. Con registros cartográficos y con la ayuda de algunos pobladores, logró su cometido.

Recorrió el lugar por cinco horas y tomó fotografías. Se encontró con el templo de las Tres Ventanas y de esta manera, con la inscripción hecha por Lizárraga años atrás. Regresó a la Universidad de Yale para presentar su material. Recibió apoyo por parte de la casa de estudios así también como del National Geographic Society de Washington.

“Hiram lo restauró (Machu Picchu) y lo hizo famoso, pero mi abuelo estuvo primero, y dejó constancia con una inscripción que el propio Bingham borró”.

Estas fueron las palabras de Lucho Lizárraga, nieto de Agustín sobre la expedición de Bingham que dejó a más de un cuzqueño con inquietud.

En un titular y bajada de El Sol escrita en 1915 decía “La criminal excavación en Machupiccho”. “Los miembros de la comisión de Yale se llevan nuestros tesoros. Las denuncias de El Sol están completamente comprobadas. ¿Ahora qué harán las autoridades?”

Así como afirmaba el diario, Bingham y la expedición de Yale habían regresado en 1912 luego de que informara al mundo de su “descubrimiento”. Recogieron piezas arqueológicas encontradas en la ciudadela, como vasijas y jarras de cerámica, y con el permiso del presidente Leguía, las llevaron a Estados Unidos.

Los cuzqueños sentían que Bingham había cometido un delito de lesa humanidad contra el monumento arqueológico al llevarse grandes cantidades de piezas. El presidente había acordado con él que, cumplido 18 meses de estudio de las cerámicas, debían devolverlas al Perú.

Pero no fue así. Las reliquias se quedaron fuera de tierras peruanas por casi un siglo. Fue recién en 2011 cuando el primer lote de piezas comenzó a ser repatriada. Un total de 46 mil retornaron a su país de origen después de un largo proceso judicial emprendido por el Estado peruano.

Fue un siglo de ausencia de objetos con alto valor simbólico. Hoy en día, aquellas piezas son exhibidas en el museo “Casa Concha” en Cusco.

¿Se puede hablar de un neocolonialismo?

En el 2009, antes que las piezas fueron devueltas al Perú, el antropólogo Jorge Flores Ochoa expresó que su duda en cómo juzgar la antigua llegada del explorador estadounidense.

“Hay incertidumbre sobre qué hacer cuando se cumplan cien años del arribo de Hiram Bingham a Machu Picchu. Un sector considera que no se puede celebrar, cuando la Universidad de Yale se niega a devolver lo que se prestó a Hiram Bingham. Otros piensan en los beneficios que pueden lograr con el arribo de visitantes motivados por el acontecimiento” dijo.

La prestigiosa universidad había desarrollado una campaña para legitimar la permanencia de las reliquias en los Estados Unidos. La arqueóloga Lucy Salazar-Burger escribió un artículo defendiendo la tenencia de estas por parte del museo Peabody.

Sus argumentos se basaban en que las piezas se encontraban en un buen estado y con un trato superior al que podían estar en el Perú. Banalizó la necesidad de repatriarlas añadiendo además que hacer esto respondía a una forma de distracción de los problemas económicos y sociales del país.

¿Podemos entender lo sucedido entre el Perú y los miembros de Yale como un ejemplo de rezago de prácticas coloniales presentes? ¿Una forma contemporánea de dominación?

Para la Real Academia Española, el neocolonialismo es definido como “predominio e influencia determinantes, especialmente en el campo de la economía, por parte de antiguas potencias coloniales, naciones poderosas y empresas internacionales sobre países descolonizados o en vías de desarrollo”.

Para muchos es discutible si la ausencia de las piezas encontradas en Machu Picchu responde a una “influencia” o “predominio”. Sin embargo, la sustracción de aquellas piezas sí significó una ruptura simbólica en las comunidades cusqueñas.

Asimismo, para Aguilar (2011), “es menester reconocer el reconocer el endocolonialismo (neocolonialismo) reproducido por las instituciones locales republicanas en consonancia con los intereses de los capitales económicos que han elaborado detalladamente una construcción del concepto de patrimonio cultural expropiado al de herencia cultural (…)”.

Así pues, un eje central de los patrimonios culturales es el hecho de que están ligados a la propiedad indiscutible de los pueblos originarios. Propiedad que debe ser respetada. El caso de la sustracción de reliquias de Machu Picchu nos muestra que esta conexión no estuvo bien trazada.

Es necesario entender la historia de nuestros monumentos y sitios arqueológicos para conmemorarlos de manera pertinente. Esta pertinencia recae en ver a los patrimonios culturales como Machu Picchu no solo como entes explotables al turismo.

Se trata de concebirlos teniendo en cuenta las voces de las comunidades descendientes de tales recursos. Y recordando que son su valor recae en ser fuentes de difusión cultural de generación en generación. Fortaleciendo así la memoria colectiva.

Solo repensando de esta manera, se pueden emprender las luchas sociales correctas que originen una verdadera protección de nuestros tesoros naturales.

Estando en un país con miles de maravillas naturales, revisemos la historia y repensemos Caral, repensemos el Lago Titicaca, repensemos los Baños Termales del Inca, y por supuesto hoy 7 de julio repensemos Machu Picchu.


Referencias:

 

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