02Jun

EL SUFRAGIO FINAL ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA

Se acabó la «tertulia»…

Aclaro que mirar, hablar o tan solo pensar en política y, más aún cuando se trata de nuestra querida y muy productiva clase política peruana; genera en mi cien una terrible jaqueca, pero no puedo ser ajeno al contexto en el cual se encuentra mi país. Hay que ser honestos y diré que este proceso electoral ha dejado mucho que desear. Estamos a puertas de unas elecciones mediocres.

El mes de mayo cerró su último domingo con el segundo debate presidencial entre los candidatos Pedro Castillo y Keiko Fujimori, quienes buscaron una chance para alcanzar y sentarse en el sillón presidencial y, así poder enderezar en lo que se pueda al país, que se encuentra en un contexto nada alentador. Tal acontecimiento fue realizado en La Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa.

Lo que se pensó que sería un intercambio de propuestas sólidas, concretas; terminó siendo más de lo mismo, pero con un toque de moderación, felizmente no se convirtió en una especie show y riña. Se dejó entrever los clásicos golpes bajos, un repertorio de lo mejorcito para minimizar al adversario, el uso pícaro del léxico. Si al debate le faltaba ese ingrediente que mencioné, entonces, no es un “debate peruano”. En fin, como lo dije, fue un escenario en donde se plantearon propuestas, no obstante, el terreno brilló por la ausencia de la solidez de estas. Es decir, se vio muy poco y nada, a diferencia del primer debate —Bueno, bueno, decir que, por ahí que se dejó escuchar alguna que otra pincelada de “sarcasmo”. Como el bautizo que le dio la Sra. Fujimori al candidato de Perú Libre, llamándolo Pedro Tirapiedras—. Y hablando de piedras, un personaje llamativo fue precisamente la piedra que la candidata de Fuerza Popular trajo consigo y, que mostró en el debate. Según ella, alegando que con eso la intentaron agredir los simpatizantes de Perú Libre.

Me percaté también de la precaria organización o mejor dicho de la tediosa gestión que el Jurado Nacional de Elecciones planteó como formato para el debate. Sin embargo, rescato el rol que desempeñaron los periodistas Doris Cornejo y César Espinoza como moderadores del evento, asimismo, le doy un especial énfasis a las preguntas hechas por la ciudadanía. Todos estábamos a la expectativa de las respuestas, esperábamos una respuesta a la altura de la interrogante o mejor aún, que la respuesta sea superior a la pregunta —Lastimosamente estas preguntas entraron por una oreja y salieron por la otra, de cada candidato—.

PREVIAS – Personal del Jurado Nacional de Elecciones realizando los preparativos. FUENTE: Diario Gestión.

Aproximadamente esta suerte de tertulia denominada “debate presidencial” tuvo una duración de 3 horas. Estuvo dividido en 6 bloques. Asimilemos esto poco a poco o como se dice, vayamos por partes —Mi dolor de cabeza se va haciendo cada vez más insoportable—.

Para empezar, el primer bloque “El Perú del Bicentenario” tuvo un cordial saludo por ambas partes. “Soy un hombre de trabajo, hombre de fe, sé lo que es rascar una olla” “El mejor abono de la tierra es el sudor del hombre” —dijo el Sr. Castillo—. Usó como parte de la presentación su tan célebre frase para culminar “palabra de maestro”. Por el lado de Fujimori, ella se presentaba como la salvadora del país ¡patrañas! —Se podría decir que eso no sirvió mucho o lo fue muy poco—. Lo que el peruano buscaba en realidad es un plan de gobierno concreto. El desarrollo del debate y de sus respectivos bloques lo percibí como una especie de paráfrasis de lo mismo, propuestas ya conocidas. En una instancia, la Sra. Fujimori invadida por las energías del momento empezó a lanzar propuestas populistas; que dinero por aquí y dinero por allá. Estaba tirando prácticamente la casa por la ventana con esas terribles ofertas económicas. Más que propuestas, parecía ser síntoma de una desesperación anunciada. Y uno se cuestiona de ¿Dónde se va a sacar ese dinero? Ningún candidato pudo responder esa interrogante. Y para variar algunos economistas no se pronunciaron por tales propuestas ¿por qué será…? Pero a la hora de ganar votos esto no importa, ni el método que usen ¿Cierto?

En el segundo bloque “Salud y manejo de la pandemia” se habló del derecho al oxígeno y que ello no sea visto como un negocio, derecho a la vacunación, etc. De entre las propuestas la candidata de Fuerza Popular lanzó el Bono Oxígeno, consistirá en un bono de 10 mil soles para familias que perdieron a sus seres queridos a manos del Covid-19. Qué les puedo decir del tercer bloque “Economía y promoción de empleo”, por ahí Castillo aclaró que no tocará los fondos de la ONP y AFP. Hizo un contraste también de las portadas de dos periódicos (Diario el Comercio y La República) en donde la información de dicho tema se maneja a antojo e interés de los hombres de poder. Es un claro ejemplo de que el periodismo está de capa caída, no hay una pizca de ética o imparcialidad. Quiero añadir que, se tocó el formalizar el empleo y la erradicación de la modalidad de contrato CAS.

En el cuarto bloque “Educación, ciencia e innovación”, el hombre del lapicito se refirió a la propuesta sobre el nombramiento de maestros sin pasar previas evaluaciones (atentos con eso), la remodelación e implementación de estructuras educativas y el ingreso libre a las universidades, por mencionar algunos. Ya para el bloque cinco “Lucha contra la corrupción e integridad pública” se tocó el fortalecimiento de las fiscalías anticorrupción, mejora de leyes penales. Para finalizar, el último bloque “Derechos humanos, políticas sociales y atención a poblaciones vulnerables”, ambos candidatos lanzaron sus promesas incorporadas a sus planes de gobierno. Castillo anunció la creación de una nueva constitución, pasar de pensión 65 a pensión 60- espero no vacile en sus propuestas-. En tanto, Keiko, aseguró duplicar la pensión 65, la creación de casas refugio para las mujeres víctimas de violencia de género. En ese aspecto, las propuestas no dieron la talla.

El debate tuvo momentos álgidos cuando Castillo se refirió a las esterilizaciones forzadas y sobre las torturas a Susana Higuchi.

Les puedo definir el debate con las siguientes palabras: fue largo, dilatado, no tuvo un gran despliegue de habilidades. Los candidatos ¡Bah… qué puedo decir! Castillo se mostró tranquilo, pero con poca capacidad de reacción, por ahí que metió la pata al formular sus propuestas, como el milagroso “razonador magnético”. Asimismo, el tipo acumuló muchos minutos sin usar, y siendo sincero, si el debate hubiese tenido como objetivo responder las preguntas en el menor tiempo posible, de seguro Castillo se consolidaba en el podio. Del lado de Fujimori, es la hipocresía y la mentira en dos piernas, es un mal viviente, para variar. Hay que tener bastante valor para hablar de paz, bienestar para el país; cuando en realidad sabe que su bancada en el congreso fue demasiado obstruccionista y ahora pretende arreglar las cosas… ¡Por favor!… Ni el jabón Bolívar le quitará tanta corrupción que trae en sus manos. Al menos puedo rescatar el hecho de que, los dos debates fueron realizados en regiones (Cajamarca y Arequipa), lo cual ya de por sí, es muy importante.

¡Vaya forma de recibir el Bicentenario del Perú! Somos el ejemplo en todo su esplendor, me refiero a que aún no aprendemos de nuestros errores, no somos capaces de discernir, no hay capacidad de mirar hacia el pasado y aprender de lo ocurrido; a este paso hundiremos más al Perú.

Las mareas de oscuridad y los estragos que éste deje, están a la vuelta de la esquina.

¡Se acabaron las oportunidades! Las propuestas van y vienen.

¿En qué momento se jodió el Perú? —Escribió alguna vez Mario Vargas Llosa—.

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