10Set

“SOMOS EL 15%”

Todos hemos escuchado hablar de Nick Vujicic alguna vez. El famoso orador motivacional con tetra-amelia, condición que generó que naciera sin sus cuatro extremidades. Numerosas veces lo hemos visto en documentales o entrevistas en la televisión. Y ha viajado por el mundo visibilizando la lucha de las personas con discapacidad.

De la misma manera, recordamos a Sarmad Tariq, paratleta que sufrió un accidente que lo dejó inmovilizado del hombro para abajo y que al mismo tiempo fue el récord mundial de conducción más larga en su automóvil controlado a mano. Al igual que Vujicic, se ha dedicado a llevar un mensaje de fortaleza gracias a su historia de vida.

Ambos representan una de las primeras referencias que muchos tuvimos sobre superación personal. Este año se realizaron Los Juegos Paralímpicos 2020 en la ciudad de Tokio. Y con este, pudimos ver reflejado una vez más en nuestras pantallas, la increíble capacidad del ser humano de superar la adversidad.

Esta competencia nos dio la oportunidad de ver a Angélica Espinoza, paratleta que le entregó al Perú una medalla de oro en la disciplina de taekwondo el pasado 2 de setiembre. La discapacidad no significó un obstáculo para ir en búsqueda de aquellos títulos tan deseados. “No se trata de no caer, sino de levantarse” como dice el dicho popular.

La superación es posible y depende de nosotros mismos. Sin embargo, en un mundo azotado por la crisis sanitaria puede que los sesgos pesimistas crezcan.

Alcanzar la ‘meta’ o el ‘triunfo’ puede parecer algo lejano. Especialmente en situaciones difíciles. Muchos de nosotros concebimos los éxitos de Vujicic o de Tariq como “de película”. Creemos que pocas personas tienen la capacidad de avanzar a pesar de que sus condiciones físicas representan un gran obstáculo.

El relato que acompañó la inauguración de Los Juegos Paralímpicos nos muestra que esto no es tan cierto. La narración contó la historia Mariyappan Thangavelu, atleta hindú de salto alto que fue atropellado de niño. El cual no se quedó en la tragedia y gracias a su esfuerzo consiguió una medalla de oro en Rio 2016.

Se relató además sobre Martine Wright, voleibolista británica víctima de un atentado terrorista en un tren en Londres. Los narradores replicaron las palabras antes dichas por Wright: “Tuve dos opciones, quedarme llorando en el hospital o ver que el resto de las personas en el vagón murieron por esa fatalidad y yo no. Yo tenía algo que hacer”.

Y no olvidaron también de mencionar a Emmanuel Nii Tettey Oku, pesista que ganaba diversos títulos antes de la deficiencia en su pierna izquierda. ¿Y que hizo después de su discapacidad? Seguir levantando pesas y seguir consiguiendo títulos para Ghana.

Vale decir que la grandiosa fortaleza y superación no se ve en pocas personas. Sino que son miles de historias que desfilaron en el Estadio Olímpico de Tokio. Son 4371 atletas para los cuales la pasión del deporte fue más fuerte que la tragedia.

Son 1.2 billones las personas que tienen una discapacidad. Es decir, 15% de la población mundial presentan problemas vinculados a las capacidades motoras, sensoriales, intelectuales o psíquicas. Con el deseo de un mundo más justo y teniendo en cuenta las desigualdades que se han generado fruto de la pandemia, se ha creado “We The 15%” (Somos el 15%). Un movimiento global que busca generar más oportunidades para ese porcentaje de la población.

El lanzamiento de esta iniciativa se hizo con un video que fue proyectado en la inauguración paralímpica. La grabación busca ilustrar como la vida de las personas con discapacidad es relativamente ordinaria.

Se ve a distintas personas haciendo actividades del día a día: viendo TV, rezando, pasando tiempo en la playa, saliendo en primeras citas y uniéndose en matrimonio.

“Solo cuando nos veas como uno de ustedes— maravillosamente ordinarios, maravillosamente humanos —podremos romper las barreras que nos mantienen separados” manifiestan las personas en el video.

Que los Juegos Paralímpicos sean la oportunidad para empezar a reconocer que no son solo Nick Vujicic o Sarmad Tariq los representantes de la superación personal. Son diversos los casos. El mundo alberga una multitud de ejemplos de fortaleza y deben ser visibilizados.

Es momento de incluir en nuestras conversaciones sobre diversidad e inclusión la perspectiva de las personas con discapacidad. Reconocer lo magnífico que es ver a la fortaleza convertirse en un gol, en un tiro con arco o en un ‘mate’ en voleibol. Y al mismo tiempo, darnos cuenta de que afortunadamente aquella perseverancia ante las dificultades es más común de lo que parece.

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